Motivos de las autodefensas comunitarias michoacanas

Hegemonías y poderíos locales en Michoacán 2013

Desde hace 3 años varias comunidades de la Meseta Purépecha, de fuerte presencia indígena, en el Estado de Michoacán decidieron organizarse para asumir la defensa de sus bienes comunales y protegerse del accionar de Grupos de la Delincuencia Organizada (GDO) principalmente alrededor de actividades de narco-producción y tráfico [1]. Primero,bajo la forma de guardias de seguridad y solidaridad básica y luego de manera armada, ante la inoperancia y complicidad de la mayoría de las policías municipales con estos grupos. Hace algo más de un año esta experiencia se trasladó a la región de Tierra Caliente de Michoacán [2], abarcando paulatinamente a más municipios cuyas poblaciones se organizaban con los mismos objetivos. En la actualidad son más de 47 municipios (el 42% de los municipios de Michoacán) que mantienen organizaciones de este tipo asumiendo funciones de autodefensa locales.

Desde hace varias décadas la región de Tierra Caliente fue utilizada por los GDO como canal de tránsito terrestre, aéreo y de abastecimiento, e incluso como zona de tráfico marítimo, hacia Estados Unidos, principalmente de cocaína y marihuana. Era un involucramiento puntual e intermitente.

La intensificación y diversificación de las operaciones portuarias en Lázaro Cárdenas (zona costera de Michoacán, colindante con la región de Tierra Caliente) más allá de la actividad siderúrgica que le diera origen como puerto, y el desplazamiento de la producción de los insumos químicos de las nuevas drogas [3] hacia China, convirtieron a este puerto en el principal canal de entrada de estos insumos y a Michoacán en uno de los principales lugares mundiales para la elaboración y distribución de estas nuevas drogas para el mercado de Estados Unidos. Insumos (China), producción y distribución (Michoacán) y consumo (Estados Unidos) formaron un triángulo de base muy sólida y amplia.

Hasta fines del siglo pasado el puerto del Pacífico mexicano más importante para la entrada de estos insumos había sido el de Manzanillo, controlado por el cártel de Sinaloa desde Guadalajara, seguido por el de Culiacán (más utilizado para el trasiego marítimo hacia EE.UU.) y de lejos por el puerto de Acapulco. La ampliación de las operaciones portuarias de Lázaro Cárdenas a partir del año 1996 fue modificando esta situación a favor, primero, del cártel de los Zetas [4] que operaban en Michoacán de manera hegemónica, y luego, de La Familia Michoacana (LFM) desde el 2001. Controlar las operaciones de estos puertos ha sido el primer paso en el manejo del proceso de producción de las drogas que serían el principal ingreso de estos cárteles. [5]

Una gran cantidad de poblados, rancherías y pequeñas ciudades de la franja de Tierra Caliente en Michoacán, fue tomada paulatinamente durante los últimos 13 años por el cártel LFM, así llamado para resaltar la importancia de su raigambre e identidad local y diferenciarse de cárteles mayores con operaciones más diversificadas a nivel nacional, y especialmente, de los Zetas que dominaban el panorama michoacano. Pero igualmente con la idea de aprovechar la identidad local para reclutar básicamente a miembros originarios del Estado dispuestos a defender sus operaciones territorialmente definidas. Pudieron asegurarse así también la entrada de los insumos provenientes de China por el Puerto de Lázaro Cárdenas e instalaron pequeños laboratorios para procesar un menú de nuevas drogas, básicamente para el mercado de Estados Unidos.

Esta implantación territorial requirió la búsqueda del apoyo de esas poblaciones saturadas del accionar prepotente y cruel del cártel de los Zetas en Michoacán. LFM desplegó inicialmente diversas acciones para su inserción paulatina, desde el reparto de dinero, el sobrepago de favores y la distribución (algunas veces) de bienes secuestrados al gran comercio (distribución de ropas, alimentos, etc.) que se negara a pagarle cuotas. Pero asimismo, significó armar a sus seguidores y a algunos pequeños grupos a sueldo para que pudieran eventualmente protegerlos. Esto conformó una red de poderíos locales casi inexpugnables manejados por los GDO asentados sobre la base de cierto nivel de distribución de los beneficios obtenidos y de cubrir las aspiraciones de los pobladores que en muchos casos (jóvenes especialmente) deseaban ser reclutados por estas organizaciones [6].

Se daban (y se siguen dando de manera más vasta) simultáneamente un conjunto de arreglos políticos/económicos de los GDO con los gobiernos locales, municipales,que implicaban vinculaciones y negociaciones también a niveles estatal y federal,que involucraban a todos los partidos, fuerzas policiales y militares (a estas últimas en menor medida; en unos casos a sectores más amplios y a esferas de dirección más extensas que en otros, unos de manera más orgánica, etc.) en el reparto de las ganancias obtenidas, [7] bajo promesas estatales de cubrir y proteger el accionar de estos GDO locales/regionales de las maniobras de otros cárteles, utilizando segmentos y algunas cadenas de mando específicas de la fuerza pública y de todo tipo de influencias posibles. Es decir, constituía (constituye) un negocio clandestino que dejaba (deja) muy altos réditos a todo nivel y embarcaba a sectores de casi todas las naves políticas, e instancias gubernamentales y empresariales con diferentes intensidades y magnitudes. No habría organización ni instancia que se precie de haber estado totalmente al margen de estos turbios negocios [8].

La denuncia más abierta y clarade la complicidad de los partidos y autoridades políticas con los GDO ha venido del Obispo Raúl Vera quien en conferencia de prensa (6/dic) señaló que “México sigue siendo rehén de la impunidad y la complicidad de la clase política con el crimen organizado” y que la prueba fehaciente estaba en el asesinato extrajudicial del activista Arturo Hernández, de la Unidad Popular de Iguala, Guerrero, el cual después de seis meses seguía sin ser esclarecido (Cambio de Michoacán: 2013 y La Jornada).

Este esquema de implantación popular junto con arreglos políticos locales no se presentaba de la misma forma en todas las localidades donde operaban los GDO sino solo en aquellas en donde las condiciones requerían y permitían este tipo de implantación. En otras, donde no era necesario un apoyo de la población, se circunscribía a acciones puntuales de trasiego, almacenaje y vigilancia.

Hegemonía estatal y elementos de cambio

La combinación de estos dos esquemas (implantación total y operaciones parciales), dominó todo el panorama hasta hace unos 9 años (2006), aproximadamente, cuando nuevos elementos empezaron a influir en su modificación y en la del comportamiento de las fuerzas en pugna.

1. Lo más patente fue la derrota de los Zetas en Michoacán a cargo de LFM, vencedora de esta pugna. La nueva preponderancia militar (y social) de la LFM les significó ampliar sus ingresos al controlar la red de suministros, producción y distribución de drogas, pero al mismo tiempo, elevó sus costos de operación (más personal, acciones de seguridad antes no contempladas, infraestructuras, comunicaciones, cuantiosos sobornos, etc.). Mientras que en la fase anterior asumían menores costos (una red solo asentada localmente, que trabajaba con gastos reducidos y proveía información local de primera mano)y cobraban a los Zetas cuotas por protección, seguridad y tráfico que les permitía excedentes más altos. De cualquier forma, su nueva predominancia no les significó las utilidades que esperaban [9].

2. LFM estableció desde 2001 una nueva dominación en la mayor parte de las localidades de Tierra Caliente y en la Meseta Purépecha, que se constituyó en hegemónica no sólo por su poderío económico, militar y político, sino especialmente por su relativa aceptación, a diferencia de la ejercida por los Zetas basada en el terror. No obstante, esta hegemonía sin competencia de ningún otro GDO (habiendo sacado a los Zetas), se convirtió en su principal problema. Porque como hegemonía indiscutible en estas localidades, como fuerza única sin contrapesos de su mismo tipo, con una mentalidad básicamente feudal alrededor del dominio territorial exclusivo y excluyente, entre otros elementos, acentuó un dominio sin restricciones y exacerbóla arbitrariedad, abuso, terrorismo y ejecuciones casi de la misma forma como lohabían hecholos Zetas. En la búsqueda de esa hegemonía combatiendo a los Zetas LFM se desplegó inicialmente sin tanta prepotencia, pero una vez sin el freno de los otros GDO compitiendo por ganarse el apoyo de las poblaciones locales, mostró su lado más violento.

3. Por otro lado, el notorio auge en esos años de la producción aguacatera (paltera) impulsado por la apertura del mercado estadounidense a este producto acrecentó notoriamente las ganancias(mejores precios, demanda mayor y más estable) en toda la zona aguacatera de Michoacánporalgo más de una década y se transformó enuna fuente alternativa adicional de ingresos por la vía de las cuotas para LFM [10].

4. De manera similar, la producción maderera de los bosques michoacanos que siempre fue un rubro destacado de las economías locales (en su mayor parte en manos de comunidades indígenas de la Meseta Purépecha) se fue transformando en un campo fértil para las maniobras de LFM. Las regulaciones en contra de la tala indiscriminada y la conservación de bosques, que se fueron perfeccionando en la última década, obstaculizaron su extracción y elevaron sus precios, convirtiéndose en un sector altamente atractivo para la operación de los GDO. Éstos requerían –al igual que en la producción de las nuevas drogas- un conjunto de condiciones sistémicas arregladas para tales fines (especialmente, corrupción de sectores policiales, de gobierno y civiles).

Al expandirse los GDO hacia nuevos sectores económicos/territoriales, los costos fijos de estos arreglos con los varios órdenes de gobierno y algunos elementos de la población civil local, podrían reducirse notoriamente en tanto fuesen aprovechados, ya no solo para proteger la producción de nuevas drogas sino también en estos nuevos sectores (aguacateros, maderas, etc.).

5. En forma simultánea, la situación geoestratégica de Michoacán (con el Puerto de Lázaro Cárdenas al alcance) para estas operaciones, las posibilidades de diversificar sus territorios y actividades, y los niveles de ganancias obtenidos en ellas, atrajeron la atención de otros cárteles, especialmente la de uno escindido del cártel de Sinaloa, el llamado Nueva Generación (NG) [11], a sentado en el Estado de Jalisco (estado colindante por el norte con Michoacán) y una de las mejores rutas –difícilmente sustituible‑ para la salida terrestre de las nuevas drogas hacia EEUU [12]. Ruta por la cual LFM movía sus mercancías y debía por eso pagar, no sin generar diversos conflictos entre estos cárteles.

Así, la expansión de LFM hacia el Estado de Jalisco fue alcanzando mayor peso como objetivo deseado para manejar de manera más completa el trasiego, así como a su vez lo fue, el interés de NG para entrar y expandirse en Michoacán. Fue así que el conflicto entre ambos cárteles se fue haciendo cada vez más agudo para fines de 2012 y a principios de 2013.

El nuevo esquema de dominación local

En estas condiciones y relativamente arrinconada territorialmente por su estrategia básicamente localista y presionada por el ejército y el cártel NG, LFM redefinió su estrategia de implantación local y estatal, en varias direcciones, que se sintetizan en cuatro lineamientos:

(a) Conseguir otras fuentes de ingresos complementarias pero importantes diversificándose hacia otras actividades;

(b) Salir de la dimensión localista/regionalista para dispersar su organización y asegurarse vías hacia el mercado estadounidense;

(c) Asimilarse a una concepción más doctrinal y amplia para afianzar sus identidades internas;y,

(d) Tratar de limpiarse lamala fama que habían generado en Michoacán, etc.

Viéndose relativamente restringida en sus ingresos, bajo la presión militar del ejército y de NG, y con una organización vasta que no deseaba restringir, se expandieron hacia otras actividades y/o ampliaron el rango de acción en las que ya tenían presencia: cobro de cuotas a aguacateros no sólo grandes y medianos [13], igualmente a ganaderos de todo tamaño, la tala clandestina de los bosques maderable, venta de servicios de “protección”, secuestro, extorsión, robos y el cobro ampliado de cuotas a negocios de ciudades fuera de sus zonas originales de operación, como Uruapan, Pátzcuaro, Quiroga, Morelia, etc. [14] Casi todos los pequeños negocios de las zonas donde tenían presencia estaban sujetos a pagar cupos. Pero, como señalan los dirigentes de las autodefensas comunitarias, tenían en mente continuar con la imposición de cuotas en función del área construida en las ciudades y poblados, es decir, la implantación de un impuesto predial.

La diversificación se dio en función de los topes alcanzados en sus antiguas fuentes de ingresos. Esta expansión requería y podía ser diversificada en la medida en que existían otras actividades altamente rentables que les aseguraban soportes adicionales a su crecimiento. Más que profundizar sus actividades y hacerlas más eficientes, la alternativa que se les presentaba como más factible y convincente era aprovechar sus costos fijos de operación (arreglos a todos los niveles, personal, redes e infraestructura) para usarlos en otras actividades. En tal sentido, LFM también empieza a subcontratar a pequeñas bandas delincuenciales para acciones específicas.

Por otro lado, la dimensión y el horizonte de operaciones de LFM eran locales y regionales concentrados básicamente en un solo estado, el de Michoacán (con presencia parcial en 9 estados más) (Animalpolitico.com Jul/2013). Sus vías de acceso hacia el mercado estadounidense dependían de sus relaciones con otros cárteles. A su vez, la ampliación de sus negocios les permitiría un manejo de excedentes superiores que requerían similar diversificación en el espacio para ser lavados. La diversificación de actividades locales conducía, por esta vía, también a su diversificación geográfica. La que les podría permitir, igualmente, mejores condiciones para hacer arreglos a niveles de gobierno y con otros cárteles. Obviamente y por otro lado, su concentración en un solo estado los hacía más vulnerables a los ataques que pudiera emprender el ejército, por lo que una dispersión bien estructurada los podría hacer más fuertes desde el punto de vista militar y a largo plazo. Por lo que el acrecentamiento de sus miras puede entenderse como dinámicamente inevitable.

El convencimiento de que su consolidación local/regional sólo podría darse a través de su expansión en el plano nacional fue haciéndose cada vez más fuerte. Además, para restringir las posibilidades de que la “plaza” de Michoacán (incluyendo el Puerto de Lázaro Cárdenas, obviamente) pudiera ser ocupada por otros cárteles. En este sentido, salir de su localismo, y desplegar movimientos e intervenciones a nivel nacional (más allá de las alianzas establecidas) se les hizo un imperativo indispensable de sobrevivencia. Se vieron frente a un deseable círculo “virtuoso” típico de muchas empresas en otras ramas de actividad. Los mayores niveles de acumulación conducen a otras formas más intensificadas de explotación y/o a la expansión a nuevos mercados (territorios) a fin de asegurar superiores niveles todavía más altos de acumulación de capital. Es la misma ley de desarrollo del capitalismo y del afán infinito de acumulación, sin descartar la codicia y el afán de poder (con la violencia implicada) que se generan para asegurarlos incesantemente, motivaciones que están también detrás de la reproducción de estos cárteles, asentándose en los sectores más empobrecidos y desprotegidos de la población. No hay originalidades en esto.

Dentro de esta expansión LFM también se amplió en el interior del propio Michoacán mediante la agregación de propiedades territoriales. Acentuaron su presencia espacial haciendo un uso más frecuente del mecanismo de compra forzada de una gran cantidad de ranchos para, al mismo tiempo, lavar recursos [15]. Pero este tipo de expansión significaba la intensificación de su dominación por la mayor libertad y profundidad de las maniobras que podían disponer en estos territorios, que se convertían en más seguros que el actuar en casas y locales de los distintos poblados y pequeñas ciudades.

En otro aspecto, al tratar de salir de su localismo regional LFM buscó afianzarse con una concepción que avalara y justificara su expansión. Y lo empezó a fraguar en el período 2007-2010, primordialmente con los jóvenes, en la búsqueda de una nueva identidad pseudo‑religiosa más allá de la que los restringía a ser “familia michoacana” operando en el encierro exclusivo de Michoacán. Todo indica que hubo un primero momento en que se asumió un incipiente código de valores que luego se ampliaría, para constituirse en 2011 con la transformación de LFM en LCT, como El Código de Los Caballeros Templarios de Michoacán, compuesto por normas cada vez más elaboradas que hoy forma parte del equipo básico de cada miembro del cártel.

Se asumieron así una larga lista de patrones de conducta y valores que, de manera general y salvo algunas excepciones, podrían ser aceptados por la mayoría de la población. Por ejemplo: el no consumo de drogas, la fidelidad a la organización a la que perteneces, el no robarle ni hacerle mal a los más pobres, respetar a los niños y a los ancianos, que la droga no es un fin sino medio, que buscan la justicia social y que finalmente se trata de vender droga al mercado que la requiera y no a la población mexicana, etc. [16].

Ya para el año 2010 (al finalizar su período de transformaciones) LFM prepara su conversión/división [17] en LCT, nombre nuevo que supone un cambio de su asentamiento y nuevos elementos ya no basados en el territorio sino en valores más generales y ubicuos. Pero de igual manera debe considerarse que estas transformaciones tenían también como objetivo limpiar a LFM de la mala fama generada en Michoacán.

Si bien estos fueron los lineamientos de la transformación del principal GDO de Michoacán en una nueva organización llamada LCT, en este mismo proceso iniciado en 2007, se generaron unas prácticas locales altamente caudillistas, prepotentes, violentas y perversas.

Surgimiento de las dominaciones locales caudillistas

Dado que la fuente de ingresos básica empezó a abarcar otras actividades, más allá de la introducir insumos y su transformación (en nuevas drogas para su distribución y venta), las implantaciones locales para asentar otros tipos de operaciones diversificadas adquirieron especial relevancia. Se profundizó así la modalidad de hegemonías y poderíos locales, que estimuló la aparición de un nuevo tipo de caudillismos paternalistas/clientelistas locales autoritarios (para variar) que incluían –en muchos casos- pretendidos derechos sobre la población: participación preferencial en todo tipo de fiestas, aumento de los cupos discrecionalmente, imposición del secuestro momentáneo y violación de mujeres y niñas, ejecuciones totalmente arbitrarias de amedrentamiento, etc. transformándose de esta forma y paulatinamente todo el panorama local. Los caudillismos locales fueron a la vez intermitentes, variables y dependientes de las personas que encabezaban los mandos locales, y se escapaban parcialmente del “control” de los mandos centrales de LFM, que en su mayor parte dejaba hacer en diversas direcciones.

Amenazada LFM también y entonces por ejército que salió a combatirlos (entendido como modular su expansión y condicionarla al rejuego de fuerzas entre los cárteles) directamente desde hace 7 años; presionados igualmente por el cártel de Jalisco NG que amenazaba entrar en Michoacán para participar (y luego controlar) las utilidades generadas(y “defender a la población de los abusos de LFM”); y relativizadas sus operaciones/ganancias en el rubro de narco-producción y distribución de nuevas drogas, algunos sectores de LFM expandieron y acentuaron el cobro de cupos a todo tipo de productores agrícolas, ganaderos: a los micro, pequeños y medianos negocios de las zonas de Tierra Caliente y luego más allá incluso dentro de la propia capital del Estado en algunos casos, haciendo uso de prácticas terroristas.

De igual manera, los cambios de gobiernos a nivel nacional y estatal produjeron reestructuraciones en los arreglos establecidos por los GDO. Normalmente, los GDO tienden a establecer acuerdos con quienes estén en el poder (partidos, individuos o grupos dentro de ellos), independientemente de signos políticos o ideológicos, siempre y cuando respeten (y favorezcan) sus negocios y los ayuden a mantenerse ante la competencia y embestidas de los otros GDO. Pero, en el rejuego de los nuevos acomodos y pactos entre el cártel de LCT, sectores de gobierno y los demás cárteles, se crean períodos de relativa indefinición que son aprovechados por otros GDO. En el caso de Michoacán esto sería particularmente notorio en el caso del cártel Nueva Generación de Jalisco, que buscaba entrar (desde su ruptura con el cártel de Sinaloa) en Michoacán, con el consiguiente enfrentamiento con LCT.

Dentro de este contexto, a principios de 2011,LFM se convierte/escinde en LCT haciendo, muy probablemente, alusión a la orden militar cristiana dedicada a resguardar las rutas que conducían a los peregrinos hacia Tierra Santa (el suculento mercado de Estados Unidos para estos efectos), pero también quizás a la habilidad de éstos antiguos grupos para generar nuevos tipos de finanzas y de redes económicas [18]. Tal como la precisamente información periodística lo ha ido mostrando fragmentariamente, no serían poco frecuentes las inversiones para lavar capitales de parte de LCT en función de arreglos con políticos del más alto nivel nacional y estatal, que de igual forma confirmarían este tipo de nuevas redes y finanzas. Esto representa una forma de incubación de empresas desde los GDO y las actividades “oscuras” del sistema hacia su formalización (lavado) de capitales mediando la colaboración del poder político. Es decir, una manera de reproducir empresas desde el ámbito de la burocracia que deja de serlo en el proceso de asumirse como tal. Ante la restricción de los créditos del sistema financiero para emprender en condiciones de crisis, las actividades “oscuras” salen a solventar nuevas empresas y un crecimiento desde las penumbras [19].

¿Cómo aparecen y qué son las autodefensas?

Este cúmulo de elementos en juego y las nuevas características que asumió el sometimiento de las poblaciones rurales (entre ellas, la incubación de caudillos locales cuasi feudales de los GDO asentados ahora en actividades ampliadas y en abiertos abusos cada vez mayores), fueron condiciones decisivas que movieron a comuneros y pobladores a organizarse y defenderse, ante la inoperancia y connivencia de las fuerzas policiales municipales, estatales e incluso algunos sectores de las federales. Es pues en medio de esta compleja maraña de aspectos internos y contextuales que aparecen las autodefensas comunitarias y ciudadanas.

La primera en organizarse fue la comunidad indígena y municipio de Cherán, en la zona purépecha, con 20 mil habitantes. En abril de 2011 asumió completamente la seguridad local al armar su propia policía comunitaria y montar barricadas para defenderse de los GDO dedicados a la tala indiscriminada de los bosques en sus territorios comunales, que habían estado operando en sus territorios con la complicidad de la policía municipal y de diversas autoridades. Diez meses más tarde, en Febrero de 2012, la misma comunidad de Cherán realizó sus propias elecciones municipales (contempladas legalmente para las comunidades indígenas bajo el sistema de usos y costumbres, mediante un conjunto de asambleas electorales comunitarias) al margen de las nacionales y precisamente discrepando con la forma en que se manejaban. La docena de consejeros electos para dirigir el municipio, fueron respaldados por la comunidad que había decidido, adoptando este sistema, apartarse de la forma general de votación por las listas de los partidos políticos debido a su insensibilidad frente alas exigencias de seguridad que les plantearon desde fines del 2010.

Fue un paso importante de autonomía. Se trató del primer gobierno indígena electo en Michoacán mediante mecanismos basados en sus propias costumbres, que además, venía a respaldar la autonomía asumida en favor de su seguridad –un año antes- al formar su propia policía comunitaria.

Ambos hechos remecieron a México, provocando una ola de solidaridad nacional e internacional de diversos grupos democráticos, de derechos humanos y de defensores del medio ambiente. Y además, se constituyó en un ejemplo para todas las comunidades, municipios y rancherías asoladas de distinta forma por los GDO (incluyendo la actuación de las policías municipales yde algunos sectores del ejército y la marina actuando) en Michoacán y en otros estados de México.

A lo largo del 2011 varias otras comunidades y municipios indígenas de la zona purépecha montaron sus propias guardias, policías comunitarias y otras modalidades diferenciadas [20]. A ctualmente son algo más de 20 las comunidades indígenas con guardias propias.

En Tierra Caliente la experiencia fue asimilada a sus condiciones, teniendo en cuenta la reducción notable del actuar de los GDO en las localidades purépechas que habían organizado sus guardias comunitarias. Pero no siendo comunidades indígenas adoptaron la forma de guardias ciudadanas. La primera en hacerlo fue el municipio y localidad de Tepalcatepec de 28 mil habitantes, con 400 hombres armados al inicio y actualmente con 1,200. Tepalcatepec se ha convertido en el centro de difusión de la experiencia y de apoyo para otras localidades de Tierra Caliente.

Se estima que en la región Tierra Caliente de Michoacán existen no menos de unos 6 mil hombres armados conformando diversas guardias ciudadanas. Y la tendencia es a que estas formaciones se tripliquen en el corto plazo, ante la eficacia de su actuación y los resultados positivos. Más de la mitad de los municipios de Tierra Caliente estarían organizados de esta forma, lo que representaría a una población de 250,000 habitantes implicada en el respaldo de estas organizaciones [21].

A mediados del 2013, se constituyó el Consejo General de Autodefensas y Comunitarios de Michoacán (CGACM), formado por representantes de las organizaciones comunitarias (de la Meseta Purépecha) y de las autodefensas ciudadanas (de Tierra Caliente) encabezado por el Dr. José Manuel Mireles, médico de Tepalcatepec. Esta coordinación regional ha impulsado a muchas otras comunidades a organizar sus propias guardias comunitarias, que han seguido multiplicándose. Se calcula que existen ya en 47 de los 113 municipios de Michoacán (Proceso 2013).

Por ejemplo, la última semana de noviembre, como informó La Jornada (28 noviembre): “Grupos de autodefensa incursionaron en el municipio de Apatzingán, Michoacán ‑identificado como reducto de la organización criminal LCT–, por la comunidad de Santiago Acahuato, donde los pobladores tomaron las armas y levantaron barricadas a manera de filtros de seguridad.También tomaron el control de tres poblados más de Tancítaro (El Zapote, El Corrijo y Rancho Grande) y advirtieron que continuarán su expansión hacia Los Reyes, San Juan Nuevo, Uruapan, Arteaga y Tumbiscatío.” Enviaron un mensaje que se puede ver en este video. “Llegó la ayuda que pedían de las autodefensas; es hora de formar su policía comunitaria, hermanos. Si no podemos entrar a salvar Apatzingán lo vamos a rodear, escribieron en Facebook”.

Pero asimismo, la experiencia de las autodefensas comunitarias se ha empezado a expandir rápidamente hacia el Estado de Guerrero colindante con Michoacán, que ya tenía una serie de experiencias parciales de constituir policías comunitarias bajo condiciones más difíciles (purhepecha.com: 2013). E incluso a algunas zonas urbanas del Distrito Federal como se informó en La Jornada del 25 de noviembre, según el decir de los pobladores: “Nos cansamos de no ser escuchados, de enviar oficios a la delegación [alcaldía], que nunca fueron respondidos, y acudimos directamente a los jefes de sector en la policía y ellos se acercaron, pero no ha sido suficiente. Tras las acciones vecinales de autodefensa, los colonos afirman que han notado una disminución en los delitos que se cometían, pero saben que será necesario mayores esfuerzos para ganarle a la delincuencia.”

Los objetivos y las estrategias

Los objetivos que se han planteado las autodefensas son: (a) protegerse de las agresiones de los GDO (básicamente de LCT) y expulsarlos de todo el territorio michoacano; (b) dar garantías a los pobladores para que puedan continuar con sus actividades normales; (c) exigir elecciones legítimas (“no manipuladas”) en las zonas liberadas para constituir autoridades municipales incorruptibles con respaldo popular; [22] y (d) ayudar al gobierno del Estado, al ejército y a la marina a extirpar de Michoacán a los GDO.

Las autodefensas buscan una democracia local (y estatal) transparente y que no sea manipulable por los GDO ni por los partidos políticos, construyen un poder social organizado sobre la base de hegemonías locales emergentes basadas en el consenso de las poblaciones locales, ante la inoperancia de los organismos de defensa y protección locales que habían sido “comprados” por los GDO. Éstas no son autodefensas como las que conformó LFM en sus inicios para desplazar a los Zetas, que no fueron propiamente tales sino más bien parapetos de grupos a sueldo reclutados localmente y con un cierto aval popular.

La estrategia de las autodefensas, palpable en las acciones emprendidas y en algunas declaraciones [23], es liberar paulatinamente a los distintos poblados, constituyendo autodefensas propias allí donde son llamados para darles apoyo, arrinconando a LCT y enfrentándolos cuando sea inevitable, pero a su vez llamando al gobierno, ejército y marina, a dejarse apoyar en la lucha contra los GDO. Basarse en los pueblos y decidir con ellos democráticamente, para acorralar a LCT evadiendo el enfrentamiento directo pero asumiéndolo si fuera necesario y buscar la confluencia con el gobierno y las fuerzas armadas.

Esta estrategia tiene un cierto correlato en un sector del gobierno de Michoacán, que estaría respaldando las acciones de las autodefensas para facilitar la entrada del cártel NG. El gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo declaró: “Esto de los guardias comunitarios tiene un sustento social, porque estaban hartos de las extorsiones y los abusos, pero que no cometan el error de estar al margen de la ley, sino, tanto delincuentes son unos como los otros. […] Haré prevalecer el estado de derecho: los policías comunitarios deben respetar las instituciones” (Entrevista CNN de Carmen Aristegui, 19/nov/2013). Hay un punto de confluencia (se justifican por los abusos) y otro de discrepancia (que no estén al margen de la ley, que prohíbe a civiles portar armas de uso exclusivo de las fuerzas armadas). En los hechos, el ejército y la marina permiten la mayor parte de las operaciones de las autodefensas comunitarias. Las desarman en algunas circunstancias, las dejan pasar en otras. Pero de igual manera actúan frente a los GDO. En algún momento se autodefinieron como “árbitros”. Pero la Comisión de DD.HH. de Michoacán ha recibido quejas contra la Secretaría de Marina por no actuar contra los grupos armados y el gobernador ha indicado que se investigará las “versiones que señalan que elementos federales han contribuido a la expansión de los grupos de autodefensa para quitar terreno a grupos delictivos” (Cambio de Michoacán: 29/Nov/2013).

Como se conoce, por diversas fuentes, el otro sector del gobierno michoacano, encabezado por el Secretario de Gobierno, Jesús Reyna, estaría favoreciendo a LCT y en contra de las autodefensas (El País 22/ nov). Así, el gobierno de Michoacán estaría atenazado entre la estrategia del gobernador de dejar que las propias autodefensas se abran campo y expulsen a LCT (facilitando así implícitamente la entrada del cártel NG), y la otra de Jesús Reyna, destinada a desarmar a las autodefensas y proteger a LCT (para impedir que entre el cártel NG). En este cruce de fuerzas se encuentran las autodefensas comunitarias de Michoacán [24].

A esto se agrega la coincidencia táctica implícita entre los objetivos de las autodefensas y los del cártel NG, cual es, el desplazar a LCT de los territorios michoacanos. Esta coincidencia fáctica ha llevado a NG a apoyar en términos genéricos a las autodefensas, y en términos puntuales (se afirma)a tener presencia con algunos de sus miembros en varias autodefensas comunitarias, a darlesapoyo económico y con armamento. LCT sostienen que el cártel NG es el que ha organizado y armado a las autodefensas (CNN 29/abril). Lo que sería evidente es la infiltración de NG y cierto apoyo parcial a algunas autodefensas. Hay declaraciones de elementos de NG detenidos confesando su participación en las autodefensas como infiltrados. Pero no deja de ser del interés de NG el ampliar su apoyo y hacerse de un papel preponderante dentro de las autodefensas, cosa que en el corto plazo es muy difícil que prospere por la atención que ponen los pobladores para deslindar la autodefensas de todos los cárteles y crear sus propios filtros (todos se conocen en las localidades).

De igual manera, LCT están expandiendo sus operaciones en territorios del Estado de Jalisco, donde tiene preeminencia el cártel NG, lo que provoca fuertes enfrentamientos en la zona fronteriza entre ambos estados (La Jornada 23/Nov/2013; Stratfor: 2013).

Como se comprenderá, es una situación bastante compleja y sin un pronóstico claro dado lo cambiante del contexto y de la propia actuación variante de los implicados en los procesos. La incertidumbre prima. La actividad económica en Michoacán se ha visto mermada, el turismo en primer lugar. El conjunto de actividades sufren la extorsión de manera frecuente [25].

Precariedades de la democracia

Se está en medio de una guerra y en ella las posibilidades de la democracia se restringen, son precarias o bien inexistentes [26]. Todos están atemorizados y se protegen en sus reductos, prestos a la respuesta defensiva. Cuanto más poder y riqueza, probablemente mayor sea el temor y las posibilidades de defenderse en medio de esta situación. Porque las autodefensas ciudadanas y comunitarias pueden verse como expresiones populares y parte de los movimientos sociales de nuestra época, así estén envueltas (parcialmente infiltradas y contingentemente manipuladas) en el centro mismo de las disputas por los altísimos excedentes que se generan en estos sectores económicos “oscuros” y delincuenciales. En este sentido son una amenaza para los otros sectores de la economía formal que se realimentan con los gigantescos volúmenes de capital que se lavan y reactivan actividades que estaban virtualmente muertas dentro de la crisis.

Así, estos grupos de ciudadanos y comuneros alzados en armas para defender lo suyo ante una situación que los dejaba a la deriva y expuestos a todo tipo de crímenes y atropellos, han mostrado la inmensa capacidad para conseguir sus objetivos, cuando menos en esta fase aunque la situación sea muy inestable. Pero han mostrado que existe esa capacidad y esas posibilidades para tomar el futuro en sus manos a pesar de las grandes dificultades. Pese a todas las limitaciones, es un fuerte regreso a los orígenes locales de la democracia y una nota en favor de las fórmulas participativas: poderes territoriales basados en la elección popular y en la formación de sus propios mecanismos de seguridad, cuando son casi inexistentes otros dispositivos que la garanticen. En este sentido, es importante el apoyo a estos movimientos, deslindándose de las vinculaciones (asumimos que parciales y contingentes) que puedan haber con los GDO, como parte de la lucha por los derechos democráticos y ciudadanos, antes de que los sectores más represivos tergiversen los hechos y criminalicen todo (de acuerdo a sus propias conveniencias en este rejuego de intereses). [27]

Hay similitudes con las comunidades de Chiapas alzadas igualmente en armas hace 19 años en el movimiento zapatista. Sus objetivos fueron inicialmente iguales: defenderse de los grupos para-militares de los grandes hacendados y de los poderes locales que los atropellaban y que eran la expresión concreta del sistema de opresión. Asimismo, la cosmovisión purépecha y de los indígenas chiapanecos se fundamenta en el profundo respeto a las diferencias de todo tipo, culturales, religiosas, ideológicas y políticas. De allí su fuerza para ser convocantes de consensos locales. Son proyectos auto-basados, horizontales, posibles generadores de capital social y de desarrollos locales sostenibles muy importantes y con potencialidades para rediseñar otro tipo de mundos y convivencias. La discrepancia estribaría en las miras de largo plazo y la visión societaria e ideológica que tienen estos movimientos. De cualquier forma, son parte de los nuevos movimientos sociales con que entramos al siglo XXI.

En Michoacán, el gobierno ha perdido gran parte del control del Estado en estas localidades [28]. El tema es que no maneja casi nada. Los destacamentos del ejército y la marina pueden ser mediatizados mediante entendimientos locales con los GDO, como ha sucedido en otras partes del país. La policía estatal y federal está sumamente desprestigiada y actualmente marginada de estos procesos. Al margen de las declaraciones públicas de derrotar a todo tipo de organizaciones armadas, sean o no del crimen organizado, la estrategia real del gobierno (la más palpable) es debilitar a los LCT sin enfrentar a las autodefensas locales, por la vía de permitir que éstas se fortalezcan y reduzcan a los LCT. Igualmente, en la práctica y más allá de las especulaciones sobre alianzas soterradas y buenas intenciones, esto significará favorecer la entrada del cártel NG.

¿Cuáles son los riesgos? Se ha generado una situación altamente explosiva, porque se hallan en juego todas las fuerzas sociales, políticas, estatales, federales y de los GDO, con sus alianzas, rejuegos políticos y acciones puestas a su tope (al borde del precipicio), que podrían modificar la situación en cualquier momento hacia condiciones de mayor violencia y democracia extinta, o quizás hacia un nuevo modelo estable pero políticamente regresivo de capitalismo feudalizado (pero disfrazado de democracia) y sostenido por la “economía oscura”.

Sectores del gobierno michoacano señalan la necesidad de desarmar a las autodefensas por considerarlas un Estado dentro de otro Estado, por utilizar armas que son de uso exclusivo de las fuerzas armadas, porque no están respetando a las instituciones del Estado ni al Estado de derecho y por estar coludidas con otros GDO.

No obstante, el problema debe plantearse de otra forma: ¿qué deben hacer los ciudadanos cuando el Estado de derecho que construyeron históricamente para que los protegiera y asegurara, deja de ser capaz de darles estas mismas seguridades y, más bien, se vuelve “arbitro” o permanece impasible (en el mejor de los casos, sino es que cómplice) ante los GDO? ¿Es la sociedad la que debe guardar respeto a las instituciones que ella misma creó históricamente cuando éstas se vuelven contra ella? ¿Se puede hablar de Estado de derecho cuando impera el secuestro, la extorsión y los asesinatos de civiles por las fuerzas en pugna, sin que las fuerzas del Estado sean capaces de defenderlos? ¿Por qué más bien no se brinda apoyo decidido, político y militar a las autodefensas, lo que permitiría en corto plazo liberar a estas localidades de los GDO? ¿No es capaz el Estado de generar ciertos marcos legales adaptados a estas circunstancias especiales? ¿Por qué sí es capaz de hacerlo para generar una legislación especial, de manera expeditiva y sin exponerla al debate nacional, para entregar el petróleo a las grandes corporaciones petroleras de EEUU?

No se les puede desconocer a los ciudadanos el derecho a la autodefensa ante los fallos sistemáticos del Estado para hacerlo, desde hace décadas. Desconocer este derecho es hacer manifiesta la crisis actual de la democracia tal y como ha sido modelada por el sistema de reproducción y las concepciones de dominación en auge actualmente, especialmente por el pensamiento neoconservador.

Esta crisis se genera por el actuar de las mismas fuerzas internas del sistema, no aparece por la acción de algún monstruo de mil cabezas que amenaza con estrellar aviones contra edificios ni intoxicar ciudades enteras con armas químicas. La única causa “externa” de esta amenaza es el gigantesco consumo de drogas existente en EE.UU. y las necesidades de la industria armamentista de vender armas.

Es preciso, entonces, hacer una reestructuración ética de los valores esenciales que dieron lugar a la democracia en occidente y volver también a discutir sobre lo sistémico o no que son estas actividades oscuras y delincuenciales que hoy también sirven para reanimar económicamente, de manera parcial pero no menos importante, al capitalismo actual en crisis. [29]

Elaboración nuestra. Abreviaturas: GDO: Grupos de Delincuencia Organizada. LC: Lázaro Cárdenas.LFM: La Familia Michoacana. LCT: Los Caballeros Templarios. 

Notas:

[1] Posteriormente del comercio ilegal de madera de los bosques michoacanos, del cobro de cupos por “protección” a ganaderos y agricultores, y otros diversos negocios que se mostrarán a lo largo del artículo.

[2] Que comprende a los valles de Apatzingán-Tepalcatepec y de Huetamo, entre los 300 y 800 msnm, en medio de la costa y regiones más elevadas, conformada por 17 municipios de los 113 del Estado.

[3] De aparición más reciente (desde 1980y más de 60 en la actualidad). De uso masivo luego del esquema de consumo dominante basado en cocaína/ mariguana/ heroína. Son drogas sintéticas, de origen exclusivamente químico (sin que se involucre algún insumo orgánico natural) obtenidas mediante procesos de síntesis. Como referencia, hay que tener en cuenta que desde los años 1970s, el 90% de la cocaína que entraba a EE.UU. pasaba por territorio mexicano (Contralínea: 2013).

[4] Surgido de las fuerzas de élite del ejército mexicano. Conformado a partir de la deserción del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFE), del Grupo Anfibio de Fuerzas Especiales (GANFE) y de la Brigada de Fusileros Paracaidistas (BFP) del Ejército. La organización fue fundada en 1994, con motivo del levantamiento zapatista de Chiapas, y está constituida por el único grupo antiguo de élite entrenado por la CIA y por comandos de asesoría militar de la SayeretMatkal israelí y del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional francesa (Wikipedia 2013).

[5] Sobre el cambio del peso relativo de los puertos del Pacífico mexicano puede verse el artículo de Juan Ojeda Cárdenas (Revista Ciencia y Mar, 2011, XV [45]: 1-43, Oaxaca, México).

[6] Encuestas realizadas entre estudiantes de secundaria y primaria en estas localidades han mostrado que las ocupaciones más deseadas al terminar estudios eran (son) ingresar a estos GDO. (Encuestas para tesis de licenciatura y maestría en economía en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, para el estudio de niveles de emprendedurismo).

[7] Que han incluido también “recompensas” puntuales asignadas a funcionarios y operadores políticos, así como fondos directos para inversiones en proyectos (negocios) específicos en los cuales la posición del inversor asociado (apalabrado) cercano a los resortes del poder estatal aseguraba no sólo utilidades y el pago seguro del capital así lavado sino también el entrecruzamiento de compromisos entre los GDO y los mecanismos de poder, independientemente de quiénes fuesen los partidos elegidos.

[8] Las utilidades de los cárteles son cuantiosas y dan juego a todo tipo de relaciones. Según Contralínea (2013) y Fortune (2013), el monto de capitales lavados (un indicador cercano del monto total de utilidades obtenidas por la economía de los cárteles en México) durante el sexenio de Felipe Calderón fue de 3.04 billones de pesos, lo que representaría en un año el 3.3% de PIB y casi el 5% de los excedentes privados a nivel productivo de México en 2012. Pero estos porcentajes deben ser algo mayores teniendo en cuenta que no todas las ganancias llegan a ser lavadas y un alto monto se convierten en consumo suntuario. No es raro que la revista Fortune haya colocado al Chapo Guzmán, líder del cártel de Sinaloa, en su lista de los más poderosos y millonarios del mundo. De hecho, los cárteles mexicanos (alrededor de 80, la mayoría de los cuales con una expansión transnacional) tienen la rentabilidad estimada en 15 veces más que la del Grupo Carso de Carlos Slim (Contralínea: 2013). Por otro lado, los cárteles mexicanos ocupan a 500 mil personas y han convertido a México en “el tercer gran exportador de recursos provenientes de fuentes no legales en el mundo, con 46 mil 186 millones de dólares, sólo detrás de China y Rusia.” México exporta nada menos que el 43% de lo que China, la que ocupa el 1er lugar en este mismo tipo de movimientos (Informe del Global FinancialIntegrity reseñado en Proceso 12/Dic/2013).

[9] Sobre el surgimiento de las autodefensas ciudadanas en Tepalcatepec: Video.

[10] Michoacán produce el 80% del aguacate mexicano y es la principal entidad exportadora de aguacate a los Estados Unidos. En términos de área cultivada y cosechada, así como de producción, Michoacán es la región aguacatera más importante a nivel mundial. Son 112,673 hectáreas, con una producción de 1.12 millones de toneladas anuales de aguacate. La zona aguacatera colinda con Tierra Caliente por oeste y con la Meseta Purépecha al noreste, es decir, está en el centro mismo de los territorios donde opera LFM.

[11] Cartel Jalisco Nueva Generación, formado a mediados de 2012 es una escisión del Cártel de Sinaloa que dominaba las operaciones en el Estado de Jalisco. El Cártel de Sinaloa se asienta en el Estado de Sinaloa y opera en casi todo México. Compite en el traslado de drogas hacia EE.UU. con los Zetas. Sus mandos visibles son los Zambada y Guzmán Loera.

[12] Más del 90% de la cocaína destinada al mercado de EEUU transita por el territorio de México (Contralínea: 2013).

[13] Se calcula que por extorsionessólo a los aguacateros de Michoacán se obtuvieron 2,460 millones de pesos (200 millones de dólares) en 2013 (Aristegui Noticias: 2013).

[14] Notas de analistas independientes se refieren también a actividades de piratería, contrabando de personas, prostitución, tráfico de migrantes, armas, animales, maderas finas y piedras preciosas.

[15] Se convenía bajo amenazar y/o sobrepagos a los propietarios de tierras y ranchos a venderlos a testaferros de LFM, que una vez firmadas las escrituras ante notarios locales que operaban (igualmente amenazados, o no) para tales efectos y recibido el dinero correspondiente, los ahora antiguos propietarios eran asesinados a la vuelta de la esquina y “recuperados” los fondos que sirvieron para esta “compra”. Este procedimiento realizado antes del 2006 de manera puntual en algunos ranchos, se hizo frecuente a partir de esa fecha.

[16] Algunos puntos de este Código: Es preferible:“ser dueño de un peso que ser esclavo de dos (…), morir peleando de frente que de rodillas y humillado (…), ser un perro vivo que un león muerto (…), usar la inteligencia que la fuerza (…), herir al amigo con la verdad que matarlo con mentiras”. Como consejo a sus miembros, se lee:“Convéncete de que el mundo no es un parque de diversiones, sino un ambiente de trabajo; no, no es un día festivo que se nos dio para descansar, sino un curso intensivo de aprendizaje. Por eso te pido que hagas el esfuerzo de aprender al máximo, comprométete en tu vida en el mayor de los mandamientos y empieza a amar a todos sin hacer preferencias y trata a la gente como te gustaría que te trataran y nunca desprecies a nadie. Respeta igual al anciano, al niño”.

[17] El grueso de sus agrupaciones se habrían convertido en LCT teniendo como mira ahora el horizonte nacional y el sector ocupado de las operaciones locales en Michoacán habría quedado transitoriamente como LFM.

[18] División o conversión, las principales operaciones las llevan a cabo LCT, y actualmente son el 3er cártel nacional en cuanto a expansión territorial e influencia en 10 estados (Michoacán, Estado de México, Baja California, Tamaulipas, Jalisco, Nayarit, Guanajuato, Colima, Querétaro y Chiapas), después de los cárteles de Sinaloa y de los Zetas.

[19] Una visión panorámica de resumen sobre la evolución de los cárteles y las autodefensas en Michoacán puede ver en el cuadro resumen al final del texto.

[20] Por ejemplo en algunos otros municipios declaraban no constituirse ni en grupos de autodefensa ni en policías comunitarias, siendo “indígenas, campesinos purépechas de cuatro comunidades del municipio de Los Reyes que nos hemos organizado para defendernos de las agresiones y de la extorsión de los ‘malos’ (el crimen organizado) que vinieron a exigirnos a nuestra comunidad 2 mil pesos por hectárea cultivada en cada cosecha. En asamblea dijimos no, no vamos a pagar ni a colaborar”(Víctor Ballinas, La Jornada, 30 julio 2013).

[21] Tierra Caliente tiene una población aproximada de 500,000 habitantes. La Meseta Purépecha tiene 120,000 habitantes. La zona aguacatera 600,000 habitantes (centros poblados importantes: Uruapan, Tancítaro, Los Reyes, Tacámbaro, Ario de Rosales y Zitácuaro). La población del Estado de Michoacán en 2013 es de 4.5 millones y la de Morelia, capital del Estado, se agrega en 700,000. Es decir, alrededor del 30% de la población michoacana se encuentra en las zonas donde se han formado autodefensas/policías comunitarias/ciudadanas.

[22] Dijo el Dr. Mireles, dirigente más visibles de las policías comunitarias (www.youtube.com/watch?v=8M79tqOcgaY): “Vamos a limpiar Michoacán del crimen organizado y pediremos nuevas elecciones que no sean manipuladas.”

[23] Video (14/Oct/2013) donde el Dr. Mireles explica la detención de 30 militares por las autodefensas de Aquila y donde declara que su enemigo principal son los GDO y no el gobierno:http://www.youtube.com/watch?v=zvKxg5h7QC0.

[24] El periodista Ciro Gómez Leyva presentó en su programa radial (que se reproduce en varias localidades) documentos mostrando las vinculaciones de Jesús Reyna con LCT (Nov 2013).

[25] Por ejemplo, el presidente de los Distribuidores Nacionales de Medicamentos y Genéricos, ha señalado que “En Michoacán está perdido el Estado y para allá va el Estado de México Algunos distribuidores reciben llamadas de extorsión, nos atacan al pedirnos cuotas. Si quieres trabajar tienes que entrarleA las farmacias pequeñas les pegan los asaltos pero a las grandes organizaciones les piden cuotas.” (Cambio de Michoacán 23/Nov/2013).

[26] La caracterización del estado de guerra no viene sólo de analistas internos proclives a magnificar, sino de observadores externos. Por ejemplo, el artículo de El País (28/Oct).

[27] Considérese que la respuesta gubernamental en los últimos meses ha sido más cuarteles, más militares, y siempre dentro de una concepción de “mantenerse al margen” considerando que tanto LCT como NG y las autodefensas son parte de una guerra por el control de esta economía “oscura” y criminal. Por otro lado, no cabría una salida “a la peruana” por la vía de fortalecer neta y abiertamente a las Rondas Campesinas (equivalentes a las autodefensas michoacanas) para enfrentar a Sendero Luminoso), por ejemplo, porque una buena parte de los sectores, instancias, aparatos y grupos dentro del propio gobierno están jugando sus propias cartas en función de las estrategias de los cárteles. Esa posibilidad está jaqueada desde adentro.

[28] Lo ha sostenido, con estos mismos conceptos, un informe de la División para México del EEAS (un organismo de la UE sujeto a la autoridad de Catherine Ashton, Alto Representante de los Asuntos de la Unión para Asuntos Exteriores y de Seguridad) diseñado para dar cuentade la situación a los eurodiputados participantes en la XVI Comité Parlamentario Mixto México-UE, celebrada en Estrasburgo del 19‑21 de noviembre (Diario Reforma Nov/2013).

[29] De aquí que no resulten tan sorpresivas las denuncias de dos exagentes de la DEA (Phil Jordan y Héctor Berrellez) al señalar recientemente (Proceso # 1937, 15/Dic/2013, p. 33) que Camarena (agente de la DEA operando en México) habría sido asesinado por “descubrir la sombra de la CIA en el negocio del narcotráfico mexicano”. ¿Cuál podría ser el objetivo de la CIA en el negocio de la droga en México en medio de esta crisis financiera estadounidense y de los ingentes montos de dólares que se lavan en ese país? No hará falta mucha imaginación para elaborar muy buenas hipótesis al respecto.

Fuentes:

Animalpolitico.com (Jul/2013): http://www.animalpolitico.com/2013/07/caballeros-templarios-ya-son-el-tercer-mayor-cartel-de-mexico/#ixzz2mHpLljqF

Aristegui Noticias (2013): http://aristeguinoticias.com/3010/mexico/templarios-ganan-2000-mdp-al-ano-extorsionando-a-aguacateros-en-michoacan/

Cambio de Michoacán (2013): www.cambiodemichoacan.com.mx

Contralínea (2003): http://archivo.contralinea.info/2013/junio/337/fotos/carteles-mexico/infografia/#.UqOILvTuKVl

ElSilencioQueGrita.blogspot.com (2011): http://elsilencioquegrita.blogspot.com/2011/12/guerra-contra-el-narcotrafico-fallo.html#.UqN1mvTuKVk

Fortune (2013): http://www.forbes.com/profile/joaquin-guzman-loera/

Proceso (2013): http://hemeroteca.proceso.com.mx/?page_id=278958&a51dc26366d99bb5fa29cea4747565fec=358708&rl=wh

Purhépecha.com (2013): http://www.purhepecha.com.mx/content/143-De-la-Polic%C3%ADa-Comunitaria-a-la-Autodefensa-Popular?langid=1

Stratford (2013): Mexico security memo a new conflicto in Jalisco Statewww.stratfor.com

Panorama de la evolución de los cárteles y las autodefensas en Michoacán.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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