la violencia obstétrica

por MUJERES QUE SABEN LATIN

6 octubre, 2013

Yadira H. González

La fotografía de Irma López Aurelio minutos después de haber parido a su hijo en el jardín del hospital oaxaqueño al que llegó horas antes con trabajo de parto y en el cual no fue atendida como era su derecho, nos enfrentó de la manera más cruda a las muchas formas de violencia que se pueden ejercer contra una mujer. La más obvia y al mismo tiempo menos conocida es la violencia obstétrica.

Según la página del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), la Violencia Obstétricaes “una forma específica de violación a los derechos humanos y reproductivos de las mujeres, incluyendo los derechos a la igualdad, a la no discriminación, a la información, a la integridad, a la salud y a la autonomía reproductiva. Se genera en el ámbito de la atención del embarazo, parto y puerperio en los servicios de salud —públicos y privados—, y es producto de un entramado multifactorial en donde confluyen la violencia institucional y la violencia de género”.

En este sentido y  simple vista a Irma le fueron violados su derecho a la salud, a la igualdad, a la no discriminación y a la integridad.

El derecho a la salud es un derecho humano que le corresponde a todas las personas y debe estar garantizado por el Estado. En el específico caso de la salud de las mujeres, México ha suscrito tratados internacionales que le obligan a vigilar y establecer políticas públicas que aseguren una buena atención a las mujeres. A Irma este derecho le fue vedado desde el momento en que, a pesar de sus evidentes signos de parto inminente no fue atendida ni ingresada de la manera apropiada al hospital en cuestión.

De esta forma, Irma no fue tratada en igualdad de condiciones con respecto a otras mujeres en su situación por el hecho de que, según alega el personal médico, no entendieron su incipiente español, pues Irma pertenece a la étnica Mazateca del estado de Oaxaca y el español no es su primera lengua. Esto conlleva también a pensar en su derecho a la no discriminación, desde que no existen en los hospitales públicos personal capacitado para traducir las necesidades de una ciudadana usuaria de los servicios de salud, en uno de los estados con mayor número de hablantes de lenguas indígenas en el país.

En cuanto a su derecho a la integridad que se une a otros factores como al uso de su imagen pública y el derecho a su intimidad, Irma tuvo (la mala suerte decimos unas, la buena, dice el resto) de haber sido fotografiada por un desconocido que atestiguó la negligencia y la decisión final de la mujer de parir en el jardín para inmediatamente,  tal y como se usa en los tiempos actuales, subir la foto a la red.

En este sentido existen dos puntos de vista: por una parte están quienes alegan que gracias a la fotografía el caso se ha dado a conocer y se visibiliza y denuncia un hecho. Por otra parte estamos quienes hemos visto en la repetición de la imagen que capta la violación de los derechos de Irma, una innecesaria re victimización de una mujer que no tuvo ni el tiempo ni la cabeza para consentir ser fotografiada de esa manera y cuya imagen ha dado miles de vueltas en los medios, provocando en el mejor de los casos conmiseración, piedad y desagrado por la injusticia; y en el peor, deleite y saciedad del morbo. Sentimientos que propician viscerales opiniones pero no la expresión de acciones concretas contra este tipo de situaciones.

Los casos de Violencia Obstétrica son de los más comunes en nuestro país, por eso es de extrañarse que sólo Chiapas, Guanajuato, Durango y Veracruz, cuenten con definiciones de la misma en sus respectivas Leyes de Acceso de las Mujeres a una Vida libre de Violencia y que sólo en Veracruz, ésta haya sido tipificada como delito.

Así que para Irma y las mujeres de Oaxaca no hay siquiera definiciones en su Ley de Acceso estatal que les permitan acceder a su innegable Derecho a la Justicia cuando son violentadas de esa específica forma en la que podemos ser violentadas las mujeres. Menos, si hace apenas unos días, el 23 de septiembre para ser exacta, el Congreso oaxaqueño envió a la congeladora la tipificación del delito de Violencia Obstétrica “por falta de insumos, materiales y personal médico en la atención a mujeres embarazadas, y además porque el tema de violencia obstétrica, es un tema controvertido con el sector salud del estado”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Local y Nacional. Guarda el enlace permanente.

Nos interesa lo que piensas, déjanos tu comentario.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s